27/11/2022

La F1, el trabajo en equipo y los heroes

Escribo este post todavía absorto por lo que me pareció fue el mejor ejercicio de trabajo en equipo que vi en años: La victoria de Red Bull en la ultima carrera de Formula 1 en Yas Marina.

Si la viste, podes saltarte el próximo párrafo, caso contrario acá va un pequeño resumen:

«Los 2 mejores pilotos de la actualidad, Lewis Hamilton (Mercedes) y Max Verstappen (Red Bull), llegaban empatados en puntos a la ultima carrera del calendario 2021 de formula 1. La premisa era simple, el que ganaba se lo llevaba todo.»

Ya en los entrenamientos libres del día viernes fue palpable la superioridad del Mercedes de Hamilton, pero no fue hasta la clasificación del día sábado, que dicho presagio se confirmo: Lewis volaba. Ante la imposibilidad de competir mano a mano, Red bull aplico lo que considero el primer  strike del fin de semana: Utilizar a Checo Perez (2do piloto) para darle un impulso suficiente a Max y lograr la vuelta rápida. Como? Simple, utilizando la succión en una de las rectas, que no es otra cosa que cortar el aire para que quien vaya detrás pueda tener mayor velocidad final. Max lograba la Pole y con esto se adjudicaba el primer duelo psicológico del fin de semana.

Hasta este punto, había una leve esperanza de que Verstappen pudiera arrebatarle el campeonato a Hamilton, pero como dice el dicho: la única verdad es la realidad. Ya en la largada, Lewis le arrebataba el primer puesto a Verstappen, y al cabo de 5 vueltas interponía una ventaja de  5 segundos. «Ya esta, se termino el campeonato» pensamos todos. Lo que no imaginamos era que Red bull tenia un par de ases bajo la manga. Rondando la vuelta 15, los lideres del campeonato realizan su primera parada en Boxes, lo cual deja a Checo Perez (Red Bull) primero y a Hamilton segundo a una distancia de 10 segundos. En el preciso momento que se escucha decir a Checo Perez por radio «Plan B» es cuando se empieza a gestar el strike 2. Cuando Hamilton logra ponerse lo suficientemente cerca, sucede lo siguiente:

La monumental defensa del segundo piloto de Red bull logro poner a Max Verstappen (quien estaba a 10 segundos) a tan solo 1.5 de Hamilton. 

Durante las siguientes vueltas Hamilton amplio nuevamente su ventaja, pero el efecto psicológico (en este caso, para Max), volvía a poner todo en juego a falta de un ultimo round.

En la vuelta 53 de la carrera, Latifi pega contra el muro y lo que sucede después ya es historia de este deporte:

Se preguntaran entonces, donde esta el Strike 3? Entre las vueltas 53 y 57 con coche de seguridad, Checo Perez se encontraba tercero, pero con un motor totalmente al limite después de batallar durante todo el fin de semana. Decidió sacrificar su podio para evitar una posible rotura y con ello perpetuar mas vueltas el coche de seguridad sobre la pista, por lo cual abandonó la carrera.

No es mi intención meterme en todas las opiniones técnicas, politicas, y pasionales sobre todo lo que sucedió en esas ultimas 5 vueltas del Gran Premio. Si, debo decir, leí muchísimo sobre el hecho de que Red Bull haya tenido que usar todo lo que tenia al alcance de su mano para vencer a lo que parecía ser un único contendiente. No deja de ser cierta esta afirmación, pero me llamo particularmente la atención el grado de desprecio hacia lo que a mi parecer fue el mejor ejercicio de trabajo en equipo que haya visto en el automovilismo.

Rara vez alguien pierde solo. Inclusive en aquellas disciplinas en las cuales se compite de manera individual, es correcto decir que existe un equipo detrás de cada Héroe. Hamilton no perdió por ser peor piloto o tener peor coche; Verstappen gano porque indiferentemente de todos los factores externos que pudieron o no haber ayudado al resultado final, trabajaron durante todo el fin de semana como un equipo, con cada componente del mismo apuntando en una sola dirección: Obtener el mejor resultado posible, pase lo que pase.

No puedo dejar de pensar como esto aplica cada día, en cada equipo que veo. Quiero decir, todos los días hay victorias y derrotas, pero cada tanto algunos equipos encuentran la conjunción necesaria para lograr los resultados necesarios, pase lo que pase. He tenido el privilegio de ser participe alguna vez, y observador en otras, de este fenómeno. Debo admitir que pocas cosas me han emocionado tanto como cuando esto sucede. Como lo que paso el fin de semana, que aun hoy me sigue poniendo la piel de gallina cada vez que lo veo.